El terremoto que destruyó a Popayán en pleno Jueves Santo de 1983
Un Jueves Santo, en medio de la Semana Santa más famosa de Colombia, un terremoto de 18 segundos borró buena parte del centro histórico de la Ciudad Blanca — incluida su Catedral.
Era Jueves Santo.
La ciudad se preparaba para sus procesiones.
18 segundos después, buena parte de Popayán ya no existía.
El 31 de marzo de 1983 era Jueves Santo. Popayán se preparaba, como cada año, para sus procesiones. A las 8:12 de la mañana, un terremoto de magnitud 5.5 sacudió la ciudad durante apenas 18 segundos — el tiempo suficiente para destruir buena parte de su patrimonio colonial.
La Catedral, en el centro del desastre
La Catedral Basílica Nuestra Señora de la Asunción, escenario central de las procesiones que hoy son Patrimonio de la Humanidad, colapsó ese mismo día: su cúpula cayó sobre los feligreses que buscaron refugio adentro. Según el Servicio Geológico Colombiano, murieron 250 personas en el departamento del Cauca (200 en el casco urbano, 50 de ellas dentro de la propia Catedral); otras fuentes periodísticas hablan de 276. Templos como San Francisco, Santo Domingo, San José y La Ermita de Popayán también sufrieron daños severos.
Lo que vino después
La reconstrucción tomó cerca de 10 años y marcó a toda una generación de payaneses: la ciudad se levantó respetando su arquitectura colonial y su identidad como Ciudad Blanca. El terremoto también dejó una huella legal en todo el país: a raíz de este desastre, Colombia expidió en 1984 el primer Código Colombiano de Construcciones Sismo Resistentes, de obligatorio cumplimiento en todo el territorio nacional.
Por qué esto también es para ti
- Las procesiones que hoy ves existen sobre una ciudad que, hace apenas cuatro décadas, tuvo que reconstruirse casi entera.
- Fe y fragilidad conviven: la misma ciudad que sostiene una tradición de casi 500 años también sabe lo que es perderlo casi todo en 18 segundos.
Guárdalo para el 31 de marzo
Aniversario del terremoto — contexto obligado antes de escribir sobre la Semana Santa de Popayán.
Cuando veas la Catedral de Popayán en pie hoy, recuerda que no siempre estuvo ahí: la reconstruyeron con las mismas manos que cargan los pasos cada Semana Santa.