El obispo que levantó seminarios y una universidad, y en plena madurez conoció la Renovación Carismática
Monseñor Alfonso Uribe Jaramillo fue obispo del Oriente Antioqueño durante 25 años. Fundó seminarios, impulsó una universidad y, ya con décadas de ministerio, descubrió la Renovación Carismática y escribió sobre ella.
Fundó seminarios.
Impulsó una universidad.
Y, ya con décadas de ministerio, descubrió algo nuevo.
Monseñor Alfonso Uribe Jaramillo es una de las figuras más recordadas del Oriente Antioqueño, la región de montaña al oriente de Medellín. "Monseñor" es el tratamiento que se da a los obispos, y él lo fue durante 25 años, al frente de la diócesis de Sonsón-Rionegro.
Nació en 1914 en Nariño, Antioquia (las fuentes no coinciden en el día exacto) y llegó siendo niño a La Ceja. En 1928 entró al Seminario Mayor de Medellín y el 1 de noviembre de 1937 fue ordenado sacerdote.
Una idea que nació en Canadá
Viajó a Canadá a especializarse en Teología y de allí trajo una idea: abrir camino a las vocaciones tardías, es decir, a quienes descubren su llamado al sacerdocio ya siendo adultos. Fue rector del seminario de Medellín y párroco de Sonsón, y en 1963 fue consagrado obispo. Desde 1968 y hasta su retiro, en febrero de 1993, estuvo al frente de la diócesis de Sonsón-Rionegro.
Obras que cambiaron el mapa
Su lema episcopal fue «en alabanza del Sacerdocio de Cristo», y se nota en lo que construyó: el Seminario Nacional Cristo Sacerdote, en La Ceja, y el Seminario Nuestra Señora, en Marinilla. Impulsó la Universidad Católica de Oriente, cooperativas financieras y emisoras comunitarias.
También acompañó el traslado del pueblo de El Peñol, que tuvo que mudarse tras la construcción de un embalse, y fundó en Sonsón el Hato del Niño Pobre y el barrio Pío XII para familias vulnerables. Para asegurar la continuidad de sus obras fundó la Asociación Sacerdotal Siervos del Espíritu Santo, que reúne a sacerdotes diocesanos.
El giro: la Renovación Carismática
Ya en una etapa madura de su ministerio conoció la Renovación Carismática Católica: un movimiento dentro de la Iglesia centrado en la oración comunitaria y en la acción del Espíritu Santo. Su diócesis recuerda que ese encuentro le dio una nueva proyección y una visión más profunda de su ministerio.
Escribió varios libros sobre ese camino: la oración, el Pentecostés que la Iglesia sigue viviendo y María como primera carismática. Uno de ellos trata del ministerio de sanación. Según su presentación editorial, sostiene que acompañar la sanación interior y física es una obra de misericordia al alcance de cualquier creyente, no solo de médicos y enfermeras. Hay personas que cuentan haber sido sanadas por medio de su oración. Un ejemplo público: el padre Emiliano Tardif contó que, durante un retiro que dirigió monseñor Uribe, se sanó un recuerdo de su infancia que le producía miedo a la sangre. La Iglesia no ha declarado milagro alguno en su caso: son testimonios, y así los contamos.
Su último día
Murió el 15 de julio de 1993 en la finca El Rodeo, en La Ceja, a los 79 años, tras un cáncer de colon. Horas antes escribió una breve oración dirigida a Jesucristo.
¿Es santo?
Todavía no. Su tumba está en la Basílica Menor Nuestra Señora del Carmen, en La Ceja, y muchos fieles la visitan. Según un medio regional, lo que existe es un culto privado, una devoción de los fieles sin reconocimiento oficial, y la Iglesia aún no ha abierto su causa de santidad.
Por qué esto también es para ti
- Servir también es construir: seminarios, una universidad, cooperativas y barrios nacieron bajo su liderazgo.
- La fe no tiene fecha límite para renovarse: la Renovación Carismática lo alcanzó con décadas de ministerio a cuestas.
- Es el mismo movimiento de hoy: la RCC organiza congresos como el CONALJO, que reunió a 1.500 jóvenes en Cali.
Guárdalo para el 15 de julio
Aniversario de su muerte, en 1993.
Construyó para otros durante décadas y, con el camino andado, siguió dejándose sorprender.