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¿Qué son los carismas? Los dones del Espíritu explicados sin enredos

Profecía, sanación, lenguas… pero también enseñar, animar o servir. Un carisma es un regalo que el Espíritu Santo le da a alguien para el bien de los demás. Y no son solo cosa de carismáticos.

Vitral dorado con una paloma blanca en el centro, rodeado de esculturas de ángeles y nubes de bronce.
La paloma del Espíritu Santo, vitral de Gian Lorenzo Bernini en el ábside de la basílica de San Pedro. Foto: Wilfredor, CC0, vía Wikimedia Commons.

Tú también tienes uno.
No, no hace falta hacer milagros.
Un carisma es un regalo que no es para ti: es para los demás.

La respuesta corta

Un carisma es un regalo que el Espíritu Santo le da a una persona para que sirva a los demás. Puede ser algo llamativo, como sanar u orar en lenguas, o algo sencillo, como enseñar bien, animar a quien está triste o saber escuchar. El Catecismo lo dice así: los carismas son «gracias del Espíritu Santo» que tienen «una utilidad eclesial», es decir, que sirven para construir la Iglesia y para el bien de la gente.

De dónde sale la palabra

«Carisma» viene del griego charis, que quiere decir gracia o regalo. San Pablo la usa varias veces en sus cartas. En la primera carta a los Corintios explica la idea central: «A cada uno se le da la manifestación del Espíritu para el bien común» (1 Corintios 12,7). Un carisma no es para lucirse: es para los demás.

¿Cuáles son?

La Biblia no trae una lista cerrada. Pablo y Pedro mencionan varios en distintas cartas:

  • En 1 Corintios 12: palabra de sabiduría, palabra de conocimiento, fe, sanación, milagros, profecía, discernimiento de espíritus, hablar en lenguas e interpretarlas.
  • En Romanos 12: profecía, servicio, enseñanza, exhortación (animar a otros), compartir los bienes, presidir y hacer obras de misericordia.
  • En 1 Pedro 4: hablar de parte de Dios y servir, cada uno «según el don que ha recibido».

Juan Pablo II recordó en 1994 que los carismas pertenecen a la vida «ordinaria» de la Iglesia. No hace falta ser carismático para tener uno.

Carismas, dones y frutos: no son lo mismo

Es la confusión más común:

  • Los siete dones del Espíritu Santo son sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios (Isaías 11,2). Se reciben en el bautismo y la confirmación, y ayudan a la propia santidad.
  • Los frutos del Espíritu son lo que se nota en la vida de quien se deja guiar por Dios: amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio de sí (Gálatas 5,22-23).
  • Los carismas son regalos para servir a otros. Dios los da a quien quiere, cuando quiere.

Una persona puede tener un carisma llamativo y todavía tener mucho por crecer en santidad. Por eso Pablo, justo después de hablar de los carismas, escribe su famoso himno al amor (1 Corintios 13): sin amor, dice, no sirven de nada.

¿Cómo saber si un carisma es auténtico?

La Iglesia pide discernir, que es distinguir lo que viene de Dios de lo que no. El Catecismo dice que ningún carisma dispensa de obedecer a los pastores de la Iglesia, y que la verdadera medida de los carismas es el amor.

En 2016, la carta Iuvenescit Ecclesia («La Iglesia rejuvenece») propuso criterios. Algunos de ellos:

  • Que lleve a la santidad.
  • Que impulse a anunciar el Evangelio.
  • Que profese completa la fe católica.
  • Que viva en comunión con toda la Iglesia y con sus pastores.
  • Que dé frutos como la caridad, la alegría y la paz.
  • Que se preocupe por los más pobres.

Si un supuesto don te aparta de tu parroquia, te hace sentir superior o se cobra, algo no está bien.

¿Qué dicen los papas?

  • Juan Pablo II, 1994: la comunidad tiene derecho a que sus pastores le digan si un carisma es auténtico.
  • Benedicto XVI, citado por León XIV en 2026: el mérito de la Renovación es haber recordado que los carismas siguen vigentes en la Iglesia.
  • Francisco, 2023: a CHARIS le pidió promover los carismas en toda la Iglesia, y añadió: «Promover: no controlar los carismas».
  • León XIV, 2026: dijo que es el Espíritu quien crea armonía entre los distintos carismas.

También hay carismas de fundadores

La palabra también se usa para el regalo que recibe alguien que funda una comunidad. Santa Laura Montoya, por ejemplo, tuvo el carisma de llevar el Evangelio a los indígenas, y lo dejó a las misioneras que fundó. Es el mismo Espíritu, con otra forma de servir.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un carisma en la Iglesia católica? Un regalo del Espíritu Santo que se le da a una persona para servir a los demás y construir la Iglesia.

¿Los carismas son solo para los carismáticos? No. Toda la Iglesia los tiene. La Renovación Carismática los pone en el centro, pero no son exclusivos de ella.

¿Hablar en lenguas es obligatorio? No. Es uno de los carismas que menciona san Pablo, y el Espíritu reparte sus dones como quiere.

¿Cuál es la diferencia entre dones y carismas? Los siete dones son para la propia santidad y los reciben todos los bautizados y confirmados. Los carismas son para servir a otros y Dios los da a quien quiere.

Por qué esto también es para ti

  • Si alguna vez te dijeron que tienes «un don» para algo, puede que tengan razón: los carismas no son solo cosas extraordinarias.
  • La prueba de un carisma no es lo espectacular que se vea, sino si sirve a los demás y se vive con amor.

Guárdalo para el 16 de mayo de 2027

Pentecostés: el día en que la Iglesia celebra al Espíritu Santo que reparte sus dones.

Un carisma no te hace mejor que nadie. Te hace útil para alguien. Y eso, en la Iglesia, ya es bastante.

Fuentes

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